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¿Cuán sexy es demasiado sexy en el trabajo?

Kate Lorenz, Editora de CareerBuilder.com

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Advertencia: un escote demasiado pronunciado puede ser peligroso para tu carrera... y hay evidencias científicas que lo demuestran.

Vestirse en forma sexy puede tener efectos negativos en el trabajo, en especial entre más alta sea tu jerarquía, de acuerdo con un estudio de University of Lawrence, liderado por el profesor Peter Glick. El estudio concluyó que usar un vestido atrevido en el trabajo se considera inapropiado para cualquier cargo. Sin embargo, las gerentes que se visten provocadoramente son percibidas como menos inteligentes y menos competentes, mientras que quienes están en cargos de menor nivel (como recepcionistas) no son consideradas de este modo. El estudio también sugiere que las mujeres que visten prendas "subidas de tono" son percibidas como si estuvieran usando su sexualidad para progresar profesionalmente.

"Pese a que varios medios orientados a las mujeres...las incentivan a enfatizar su atractivo sexual, nuestros resultados sugieren que quizás es necesario que las mujeres en cargos de alto status tengan que resistirse a este llamado, a cambio de obtener el respeto de sus colegas", concluye Glick.

Entonces, ¿qué puede pasar si te vistes provocadoramente en el trabajo? El año pasado fuimos testigos de dos casos de alto perfil que implicaron a mujeres que se consideraban demasiado sexy para sus trabajos. La bibliotecaria de Harvard Desiree Goodwin, que posee dos grados avanzados de Cornell University, denunció que había sido ignorada en 16 ocasiones para recibir un ascenso debido a su atuendo y atractivo físico. Goodwin reclamó que los trabajos que pretendía les fueron dados a mujeres con menos experiencia y educación y que un supervisor le comentó que ella era percibida como una "niña bonita" que vestía "prendas sexy".

Mientras tanto, en las playas del Mar Adriático, Caterina Bonci, profesora de religión católica romana, afirmó que había sido despedida de su trabajo en una escuela administrada por el Estado por ser demasiado sexy. (El director de la escuela comentó que tanto padres como profesores se quejaban de sus faldas cortas y amplios escotes.) "En los 14 años que he tenido este trabajo, siempre he sido atacada por compañeras de trabajo y por el resto del personal por mi atractivo", manifestó Bonci a los medios italianos. "Y si se considera que en nuestras reuniones de padres y profesores siempre eran los padres quienes venían a verme, se puede apreciar fácilmente porqué con frecuencia era el centro de atención y blanco de habladurías". Bonci no logró recuperar su trabajo; Goodwin no sólo perdió la demanda, sino que también recibió una factura por los costos legales en que había incurrido Harvard.

Sea justo o no, los tribunales del país están ratificando los derechos del empleador de prohibir la vestimenta "sexy" en el lugar de trabajo. El punto es ¿cómo definen los tribunales la palabra "sexy?" De acuerdo con Eric Matusewitch, subdirector de New York City Equal Employment Practices Commission, los tribunales consideran que un atuendo "sexy" es vestimenta particularmente reveladora y en extremo ajustada, al igual que el exceso de maquillaje.

Para quienes argumentan que esto discrimina a las mujeres, Matusewitch responde: "El código se aplica por igual a ambos sexos. Por esto, si los empleadores requieren que los hombres vistan conservadoramente, también pueden exigir que las mujeres eviten vestirse con atuendos ajustados, llamativos e insinuantes".

Con los dictámenes de la última moda promoviendo que "mostrar la piel es lo último en tendencias" y los medios llenos de imágenes que sugieren que la vestimenta provocativa es aceptable, e incluso deseable, en el lugar de trabajo, ¿cómo puedes asegurarte de no cruzar la línea"? Acá te damos algunas pautas:

Faldas: muy corta es simplemente demasiado. El largo de la falda no debe estar a más del ancho de una mano sobre la rodilla.

Camisetas: asegúrate de que haya al menos una pulgada de espacio entre el cuerpo y la tela y que sean lo suficientemente largas para cubrir el estómago. Se deben cubrir el estómago, pecho, espalda y hombros. La tela no debe ser demasiado transparente y se debe usar sostén (sin que se vean los tirantes).

Vestidos: sin cuello halter ni escote descubierto. Evita las prendas demasiado ajustadas. Nuevamente, el largo de la falda no debe estar a más del ancho de una mano sobre la rodilla.

Pantalones: no uses pantalones demasiado ajustados o a la cadera de los que exponen el estómago. Utiliza colores neutros. Zapatos: los tacos no deben más altos que dos pulgadas, el talón debe ser cerrado. Evita los estilos con correas, colores brillantes y diseños.

Cabello: mantén la buena apariencia de tu cabello y que éste no cubra tu rostro. Evita el aspecto provocativo y muy elaborado.

Maquillaje: que sea limpio y natural. Evita usar delineadores de ojos muy llamativos o lápiz labial de noche.

"Si haces alarde de tu figura en un contexto profesional, los colegas y clientes pueden cuestionar tu juicio o hacer supuestos poco favorables sobre tu carácter", advierte Susan Roane, conferencista, autora y experta en protocolo de negocios. "La vestimenta y la apariencia son un resumen visual. El objetivo es destacar por tus habilidades comerciales, no por tus faldas cortas o sostén "push-up". "Si quieres un trabajo, vístete a la altura. Si quieres presumir de tu cuerpo... bueno, para eso tienes el tiempo libre".


Kate Lorenz es editora de artículos y asesorías de CareerBuilder.com. Ella investiga y escribe sobre estrategias para buscar empleo, gestión profesional, tendencias de contratación y conflictos en el lugar de trabajo.


Last Updated: 25/03/2008 - 4:35 PM


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